Corrección de textos para tu obra
La corrección de un texto consta de dos partes fundamentales: la corrección ortotipográfica y la corrección de estilo.
Ambas buscan que tu manuscrito gane en claridad, coherencia y calidad formal, sin perder ni un ápice de tu personalidad.
Corrección ortotipográfica
En esta fase se eliminan erratas, faltas de ortografía y pequeños fallos que el corrector de Word no siempre detecta.
También se unifican criterios de estilo (que tú decides): si usamos cursiva o comillas para las palabras extranjeras (o si no las destacamos de ninguna manera), si escribimos los números con cifras o con letras... Lo que quieras, pero que siempre aparezca igual. El objetivo es evitar inconsistencias que el lector capta (aunque a veces solo sea de manera inconsciente) y que le restan consistencia a tu obra.
Corrección de estilo
Esta parte no busca cambiar tu personalidad, sino potenciar lo que ya está en tu texto.
Te indicaré qué frases son mejorables, si hay palabras poco precisas, problemas de registro o incoherencias narrativas. Pequeños fallos que pueden pasar desapercibidos porque, cuando nos sumergimos en un trabajo tan extenso como una novela, estamos pendientes de mil cosas y siempre se nos escapa alguna.
El objetivo es que el texto funcione mejor a todos los niveles conservando tu voz.
Por qué importa tanto
Porque una mala reseña, aunque solo se centre en erratas y fallos formales, puede perjudicar tu imagen como autor y desanimar a la lectura de tu obra al no ser percibida como profesional..
¿Cómo lo vamos a hacer?
Errores frecuentes que revisaremos
- Abuso de verbos comodín.
- Abuso de palabras comodín o baúl.
- Redundancias y pleonasmos.
- Repeticiones léxicas.
- Uso incorrecto de mayúsculas.
- Problemas de puntuación.
- Gerundio de posterioridad.
- Queísmo y dequeísmo.
- Modificación de adverbio por posesivo.
- Dudas de género en profesiones.
- Errores de concordancia en número.
- Incoherencias narrativas o repeticiones de información.